Alopecia nerviosa: qué es, causas y cómo tratarla

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Revisado médicamente por el Dr.Ummuhan

Redactado por el equipo de contenidos de Asli Tarcan Clinic

Actualizado el: febrero 11, 2026

En ocasiones, tras la caída capilar, no hay ni antecedentes familiares, ni problemas dermatológicos, ni cambios hormonales, ni déficits nutricionales. Solo una etapa complicada, semanas de tensión acumulada y una sensación persistente de agotamiento que desembocan, entre otros síntomas, en una pérdida de pelo anormal repentina.

Este tipo de reacción corporal ante ese desgaste es lo que médicamente se conoce como alopecia nerviosa. Un cuadro que se origina cuando el estrés altera los procesos internos hasta que el pelo deja de crecer al ritmo habitual y la pérdida de cabello se vuelve evidente.

Como sucede con otras muchas afecciones, actuar a tiempo es fundamental para evitar que se agrave, por lo que, ante el más mínimo signo de aparición, busca ayuda profesional.

Según un estudio, el efluvio telógeno, una forma de caída difusa del cabello, suele estar asociado al estrés fisiológico o emocional y representa una reacción del folículo piloso que puede provocar una pérdida capilar notable.

¿Qué es la alopecia nerviosa?

La alopecia nerviosa es un tipo de alopecia relacionada con el desequilibrio que generan el estrés emocional y el estrés físico en el organismo.

Esta aparece cuando el cuerpo prioriza funciones vitales y relega otras, como el crecimiento del cabello. Por suerte, no implica un daño permanente del folículo. En cuanto se erradican los problemas que están provocando la caída, se fortalece el cabello y el pelo vuelve a brotar sobre el cuero cabelludo.

¿Cómo empieza la alopecia nerviosa?

La alopecia nerviosa no siempre irrumpe de la misma manera. Dicho esto, los signos más habituales de su presencia son más pelo en la almohada, en la ducha o al peinarse de lo que venía siendo frecuente.

A nivel interno, el estrés actúa sobre el ciclo de crecimiento del cabello, empujando más folículos de lo normal hacia la fase telógena, que es la etapa de reposo previa a la caída. Este proceso puede desencadenar un efluvio telógeno, uno de los tipos de caída del cabello más frecuentes asociados al estrés.

Síntomas de la alopecia nerviosa

Como venimos apuntando, los síntomas de la alopecia por estrés no son siempre los mismos. Veamos algunos de los más habituales:

  • Caída de pelo difusa, sin zonas concretas.
  • Sensación de menor densidad general.
  • Cabello más fino y frágil.
  • Pérdida visible tras episodios de tensión prolongada.


En algunos casos, la alopecia por estrés se acompaña de picor o sensibilidad, aunque no es lo más común.

Principales causas de la caída por estrés

El estrés no actúa de una sola forma. Este problema de las mil caras puede hacerlo desde distintos frentes, provocando una caída o bien progresiva o bien brusca. De ahí la importancia de analizar caso a caso en busca de detonantes como:

  • Estrés crónico laboral o personal.
  • Cambios hormonales intensos.
  • Enfermedades o cirugías recientes.
  • Dietas restrictivas prolongadas.
  • Falta de descanso mantenida.


Todos estos problemas acaban alternando el equilibrio interno y, en consecuencia, afectando directamente a la salud capilar y al ritmo normal del folículo.

Ilustración conceptual sobre la caída del cabello por estrés: mujer preocupada rodeada de factores como trabajo, hormonas, dieta, enfermedad y falta de sueño.

Alopecia nerviosa y alopecia areata: ¿están relacionadas?

Aunque a menudo se confunden, no son lo mismo. La principal diferencia entre ambas es que, mientras que la alopecia areata es un trastorno autoinmune, la alopecia nerviosa no lo es.

La confusión se produce porque el estrés puede actuar como desencadenante en ambos casos. Esa es la razón por la que, en consulta, se analizan siempre los antecedentes emocionales cuando aparece una pérdida de cabello repentina.

Diagnosticar el tipo de alopecia es esencial para acertar con el tratamiento y poder frenear la caída.

¿Se puede revertir la alopecia nerviosa?

En la mayoría de los casos, sí. Sobre todo si esta se detecta en una fase temprana y los problemas subyacentes que la generan pueden atacarse a tiempo.

Cuando el folículo no está dañado, el cabello suele recuperarse de forma progresiva una vez se consigue frenar la caída y restablecer el equilibrio interno.

Eso sí, este proceso no es inmediato, aunque con el enfoque adecuado, el crecimiento del cabello suele reactivarse en casi la totalidad de los cuadros.

Tratamientos para la alopecia nerviosa

Dada la particularidad de este tipo de alopecia y los diferentes tipos de gatillos que la activan, la forma de abordarla solo puede ser global, pudiéndose recurrir a:

  1. Control del estres y perdida de cabello.
  2. Mejora del descanso y la alimentación.
  3. Tratamientos tópicos o médicos, si se indican.
  4. Terapias que fortalecen el cabello y estimulan el folículo.


En cuadros avanzados o cuando existen otros factores asociados, el especialista puede valorar opciones más específicas, como, por ejemplo, un Trasplante capilar en Turquía si se detectan daños irreversibles.

Comparativa: alopecia nerviosa vs otros tipos de calvicie

Como venimos apuntando, la nerviosa es un tipo muy particular de alopecia que poco o nada tiene que ver con el resto. Veámoslo a través de esta tabla comparativa:

Característica

Alopecia nerviosa

Alopecia areata

Alopecia androgenética

Causa principal

Estrés

Autoinmune

Hormonal/genética

Tipo de caída del cabello

Difusa

Zonas localizadas

Progresiva

Folículo dañado

No

Parcialmente

Reversible

Sí, en la mayoría de los casos

En algunos casos

No

Tratamiento principal

Control del estrés

Médico

Médico / quirúrgico

Alopecia nerviosa: ¿Cuándo acudir a un especialista?

Se recomienda consultar la visita de un especialista cuando la caída de pelo se mantiene más de dos o tres meses o cuando el volumen disminuye de forma evidente.

Tras analizar tu caso concreto, el experto podrá confirmar si se trata de un efluvio telógeno, de alopecia nerviosa u otro tipo de alopecia, y proponer un plan adaptado a cada caso.

En el caso de que sospeches que la sufres, o detectes uno o varios de los signos de alerta indicados en este artículo, no esperes para buscar ayuda médica.

Preguntas frecuentes sobre la alopecia nerviosa

Damos respuesta a algunas de las dudas más habituales entre quienes sospechan o sufren un cuadro de alopecia nerviosa:

¿La alopecia nerviosa es permanente?

No suele serlo. Si se actúa a tiempo y se controla el factor desencadenante, el cabello puede recuperarse.

Sí. Un episodio intenso puede alterar el ciclo del folículo y desencadenar una pérdida de cabello notable semanas después.

En algunos casos, la alopecia por estrés puede afectar también al vello facial. Especialmente cuando el estrés es intenso y prolongado.

En muchos casos, sí. En otros, es fundamental ayudar al organismo a recuperar el equilibrio mediante tratamientos que aceleran el proceso y mejoran la calidad del nuevo cabello.

Revisado médicamente por el Dr.Ummuhan

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Actualizado el: febrero 11, 2026